Después de la misa del jueves santo, antes de la fiesta cristiana de la
Pascua de Resurrección, cada uno de los seis pueblos de la isla dálmata
de Hvar, situada al sur de Croacia, designan a un grupo de vecinos para
que vayan en procesión a los cinco pueblos restantes y regresen a su
punto de partida, efectuando un recorrido de veinticinco kilómetros en
ocho horas. Cada uno de los grupos de este vía crucis organizado por las
comunidades va encabezado por un portador de la cruz, que marcha sin
descanso con los pies descalzos. Antiguamente, ese portador era
escogido entre los miembros de cofradías religiosas, pero hoy se elige
entre una lista de candidatos inscritos a veces con veinte años
antelación. Su función, ambicionada y respetada, ilustra el grado de
devoción de esta persona y de toda su familia. Detrás del portador de la
cruz van dos acompañantes con sendos candelabros, otras personas con
cirios y faroles, cinco coristas que entonan el Lamento de la Virgen
María en diversos puntos del recorrido y muchos fieles de todas las
edades, croatas o extranjeros, que visten hábitos de diversas cofradías
religiosas. Tras haber sido recibidas por cada uno de los curas de los
otros cinco pueblos, las procesiones retornan a sus puntos de partida
respectivos. Los portadores de la cruz recorren a la carrera los últimos
cien metros del itinerario para recibir la bendición del párroco de su
pueblo. Elemento ancestral e inalienable de la identidad cultural y
religiosa de Hvar, esta procesión constituye un vínculo de unión entre
los isleños y con la comunidad católica mundial.
Los habitantes de los pueblos que jalonan la ruta de peregrinación al
santuario de Nuestra Señora de las Nieves de Marija Bistrica, en la
región de Hrvatsko Zagorje, al norte de Croacia, han elaborado una
técnica de fabricación tradicional de juguetes infantiles de madera que
se ha transmitido de generación en generación. Los hombres de la familia
recogen en la región madera de sauce, tilo, haya y arce, y la secan,
cortan, tronzan y tallan utilizando herramientas tradicionales. Luego,
las mujeres aplican una pintura
compatible con la salvaguarda del medio ambiente para dibujar motivos florales o geométricos dando rienda suelta a su imaginación.
compatible con la salvaguarda del medio ambiente para dibujar motivos florales o geométricos dando rienda suelta a su imaginación.
Los silbatos, carros, muebles en miniatura, bailarines
giratorios, caballos saltarines y pájaros revoleros realizados hoy son
prácticamente iguales a los que se fabricaban hace más un siglo, pero no
hay dos juguetes que sean exactamente idénticos porque su procedimiento
de fabricación es totalmente artesanal. Muy apreciados por la población
local y los turistas, esos juguetes se venden en las fiestas
parroquiales y los mercados, así como en tiendas especializadas del
mundo entero. Con el correr del tiempo han ido evolucionando y a los
caballos y carritos han venido a sumarse automóviles, camiones,
aeroplanos y trenes que reflejan el entorno en el que viven los niños de
hoy. Los instrumentos musicales en miniatura, afinados cuidadosamente
por sus creadores, se siguen utilizando para la educación musical de los
niños en las zonas rurales.